(Caracas, 27-02-2026. Prensa MinMujer).- En un acto de significativa memoria histórica, el pueblo venezolano tomó las calles de la capital para conmemorar los 37 años del Caracazo, recordando la histórica rebelión popular del 27 de febrero de 1989. Durante la movilización, el pueblo bolivariano rindió tributo a quienes se levantaron contra las políticas neoliberales y las imposiciones del Fondo Monetario Internacional que marcaron aquella época.
Los manifestantes rememoraron cómo el descontento social, originado inicialmente en Guarenas y extendido rápidamente a la capital, fue la respuesta directa al paquete económico que precarizó la vida de los sectores más humildes del país.
La jornada propició un espacio de reflexión sobre la violencia ejercida durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez, quien, ante el estallido social generado por el aumento del precio de la gasolina y el encarecimiento del costo de vida, respondió mediante una intensa represión militar y policial.
Durante la actividad se recordó que este contexto, marcado por la suspensión de garantías constitucionales y la imposición de un toque de queda, derivó en una masacre que dejó centenares de víctimas según cifras oficiales, y miles de acuerdo con estimaciones de organizaciones no gubernamentales. Estos hechos se consolidaron como un hito histórico de resistencia social frente a la represión estatal.
La marcha rindió homenaje a la memoria histórica de las luchas populares y reafirmó el rechazo a aquellas medidas que, a lo largo del tiempo, han sido percibidas como factores que afectan la soberanía y la estabilidad del pueblo venezolano. Más allá de su carácter conmemorativo, la movilización se constituyó también en un espacio de expresión política contemporánea, donde las demandas actuales se articularon con la evocación de procesos históricos de resistencia social.
En ese contexto, los asistentes aprovecharon la masiva concentración para exigir la liberación inmediata de Cilia Flores y del presidente Nicolás Maduro, detenidos tras su captura en enero de 2026 durante una operación militar estadounidense y actualmente sometidos a írritos procesos judiciales en ese país.
Entre consignas y banderas, la movilización culminó con un llamado a la unidad nacional y a la defensa del proceso bolivariano frente a presiones externas, estableciendo un vínculo simbólico entre el espíritu de lucha social de 1989 y los desafíos políticos que enfrenta Venezuela en el presente.
(Fin/Génesis Rincón).


