(Caracas, 14 de marzo del 2026. Prensa Minmujer).- En el podcast Poder de Paz se desarrolló una edición especial titulada «Mujer, columna de paz», en la que la viceministra de Protección Social de los Derechos de la Mujer, Nancy García, fue invitada y ofreció un balance profundo y esperanzador sobre los avances del vértice 4 de la Gran Misión Venezuela Mujer. Durante la entrevista, la viceministra resaltó la importancia de la organización popular y la sensibilización como herramientas fundamentales para erradicar la violencia de género en el país, subrayando que la paz se construye desde la cotidianidad y el respeto mutuo entre hombres y mujeres.
García detalló con firmeza cómo el programa CrediMujer —un instrumento financiero del Estado venezolano, impulsado principalmente por el Banco de Venezuela (BDV) en articulación con el Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género (MinMujer) y bajo la conducción del Gobierno nacional— se ha convertido en un pilar de independencia económica para las víctimas de violencia de género.
Explicó que, a través de la formación técnica y financiera, mujeres de todo el país han logrado transformar sus realidades, destacando experiencias emblemáticas en territorios comunales donde mujeres campesinas, tras recibir titularidad de tierras y créditos productivos, consiguieron romper el ciclo de violencia al alcanzar una autonomía económica que les permitió reconstruir su proyecto de vida.
La viceministra hizo un análisis pedagógico sobre las 25 formas de violencia tipificadas en la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, advirtiendo que el maltrato no solo se manifiesta en golpes, sino en acciones silenciosas como la humillación, el aislamiento y el control psicológico. Durante el diálogo, enfatizó que expresiones como impedir que una mujer asista a sus reuniones comunitarias o privarla de recursos económicos son delitos que atentan contra la dignidad humana. García insistió en que el cuerpo de la mujer, dador de vida, merece respeto absoluto frente a cualquier crítica o descalificación estética.
En cuanto a la prevención, la funcionaria informó sobre el despliegue de los «Puntos Violetas Itinerantes» y el uso del «Violentómetro» en escuelas y centros de trabajo. Estos mecanismos permiten identificar señales de alerta temprana en la juventud, rompiendo patrones de conducta heredados que normalizaban la agresión. García recalcó que la educación casa a casa fue la estrategia principal para permear en los lugares de mayor vulnerabilidad y garantizar que el mensaje de igualdad llegara a cada rincón del territorio nacional.
Sobre el sistema de justicia, García aclaró que el MinMujer ejerce un rol crucial en el acompañamiento y representación judicial de las víctimas. Aseguró que las defensoras delegadas están presentes en cada etapa del proceso penal, garantizando que los órganos receptores de denuncia actúen con celeridad y perspectiva de género.
La viceministra también hizo un llamado especial a los hombres, instándolos a sumarse como Defensores Comunales y a reconocer el liderazgo femenino en las comunas. Sostuvo que una sociedad justa solo es posible mediante la construcción de igualdades corresponsables, donde el hombre escuche y valore el aporte de la mujer en la estructura social. Asimismo, celebró la organización del Poder Popular en parroquias como La Candelaria, donde la red de paz se ha fortalecido gracias al compromiso de jueces de paz sensibilizados con la causa de las mujeres.
Finalmente, García cerró su intervención con un mensaje entusiasta de empoderamiento, asegurando que «no hay límites imposibles, solo mentes que deben liberarse». Invitó a todas las venezolanas a reconocerse en el espejo, a buscar apoyo en sus lideresas de calle y a no callar ante las injusticias.
Reafirmó que las puertas del MinMujer permanecen siempre abiertas para transformar cada historia de dolor en una historia de libertad, crecimiento y triunfo personal, consolidando a la mujer como la verdadera columna de la paz en Venezuela.
(Fin/Melanie Navas).

