(Caracas, 13-3-2026. Prensa MinMujer).- En el marco del Mes de la Mujer, y bajo la premisa de que la protección del ambiente es intrínseca a la vida, se llevó a cabo el «Encuentro por la Vida: Mujeres Ecologistas» en el Salón de Trotadores del Parque Simón Bolívar. El evento, liderado por la Misión Árbol y su presidenta, Rosinés Chávez Rodríguez, reunió a lideresas, gestantes y movimientos sociales para debatir estrategias de reforestación y soberanía ambiental
Sinergia por la vida: GMVM y Parto Humanizado
Esta actividad se realizó con el fin de seguir fortaleciendo el vértice 7 «Verde, ecologista y animalista» de la Gran Misión Venezuela Mujer (GMVM) y el Plan Parto Humanizado y Lactancia Materna, así como continuar territorializando la política ambiental a través del programa «Semillas para la Vida», el cual propone una acción simbólica y ecológica de alto impacto: que por cada niño o niña que nazca en el país se plante un árbol.
Esta iniciativa tiene como objetivo criar con conciencia ecosocialista desde la estimulación temprana, fomentando la corresponsabilidad de la familia con el equilibrio del planeta. «Se busca gestar desde lo humano y lo ecológico, garantizando un futuro habitable para el nuevo ser», destacaron las autoridades presentes.
Voces del territorio
Durante la actividad, las participantes compartieron experiencias que refuerzan la conexión entre la mujer y la «Pachamama» como dadoras de vida.
Berniz Blanco, responsable de la GMVM en el municipio Sucre, resaltó la profundidad espiritual y práctica de la siembra:
«Sembrar no es solo colocar una planta en la tierra: es amarla porque nos dará vida. Con «Semillas para la Vida», cuando una mujer inicia su gestación puede plantar un árbol que crecerá junto a su hijo; serán hermanos. Esa planta le dará oxígeno, frutos y vida. Estamos sembrando hoy para garantizar el futuro de mañana».
Por su parte, Arisbel Purroy, responsable de la GMVM en el municipio Independencia del estado Miranda, presentó su emprendimiento «Creaciones Arisbel», donde transforma semillas en piezas de identidad nacional:
«Trabajamos con el jacarandá, un árbol policromático que es símbolo de la feminidad. A través de la bisutería elaborada con sus vainas y semillas no solo embellecemos a la mujer, sino que promovemos la conservación de especies en peligro de extinción, dejando un legado y una historia para las futuras generaciones».
El encuentro culminó con la conformación de mesas de trabajo para debatir estrategias, profundizar la territorialización de la política ambiental y abordar la resolución de conflictos socioambientales en las comunidades. Las asistentes propusieron acciones concretas para fortalecer programas como «1 Estudiante 1 Árbol» y «Comunidades Bosques», reafirmando el papel de la mujer como vanguardia en la protección de la especie humana.
(Fin/Génesis Rincón).



