(Caracas, 5 de mayo de 2026).- Desde la Comuna Cacique Carapaica, en la parroquia Catedral de Caracas, se llevó a cabo una nueva edición del programa «Alma de Mujer», con la ministra del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género, Yelitze Santaella. Durante el encuentro, junto a lideresas del territorio, se conoció el trabajo de las defensoras comunales y la organización popular para erradicar la violencia de género. También, se destacó la importancia de la territorialización de las políticas de protección, con atención jurídica y el acompañamiento directo en cada comunidad
Por su parte, la ministra Santaella resaltó la relevancia del Programa por la Paz y la Convivencia Democrática, impulsado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez Gómez, como un mecanismo de diálogo e integración para todas las venezolanas, más allá de las diferencias políticas.
«Vamos todas y todos, incluso quienes piensan distinto o tienen ideologías diferentes al proyecto bolivariano. Nos reunimos para resolver, juntas y juntos, los problemas que debamos enfrentar. Es un trabajo hermoso… Invito a las mujeres a formarnos para continuar esta batalla espiritual por la vida», expresó.
Anayibe Álvarez Moreno, directora de la Defensoría Nacional de los Derechos de la Mujer, informó sobre el avance de la territorialización de las políticas de protección. Explicó que la institución ya aborda 15 parroquias capitalinas desde las Salas de Autogobierno y cuenta con 14 oficinas en circuitos penales. Álvarez subrayó que las defensoras comunales son el primer eslabón para reconocer hechos de violencia en las comunidades, permitiendo un proceso judicial oportuno y eficaz.
Por su parte, la abogada Ysmary Rojas, defensora delegada de la parroquia, explicó que el trabajo territorial se centra en la erradicación de la violencia mediante asesoría legal y acompañamiento directo ante instituciones como el Ministerio Público. Además de la atención de casos, se desarrollan campañas de sensibilización y talleres de formación para nuevas lideresas, fortaleciendo el tejido social y la protección de los derechos humanos.
Durante la actividad, se presentó una cartografía social que permite visualizar los circuitos de protección en la parroquia, integrada por 18 consejos comunales. Esta herramienta identifica los órganos receptores de denuncia —como el servicio de policía comunal de la PNB— y los centros de salud cercanos, entre ellos consultorios populares y redes hospitalarias. Este mapeo facilita y orienta la labor de más de 180 mujeres organizadas en comités.
La juventud y la formación también tuvieron protagonismo. En este sentido, la concejala Victoria Londoño resaltó el funcionamiento de espacios educativos como la Escuela de Idiomas «Delcy Rodríguez», la Sala de Robótica «Cilia Flores» y el Punto Joven «Carmen Meléndez». Estos centros, postulados por la base juvenil, buscan empoderar a las nuevas generaciones mediante el conocimiento y el aprendizaje tecnológico en el corazón de la comuna.
Para finalizar, la ministra Yelitze Santaella recordó las instrucciones de la presidenta encargada sobre la creación de brigadas territoriales para la atención de abuelos y abuelas. También hizo un llamado contundente a mantener claridad histórica y unidad dentro de las fuerzas revolucionarias frente a cualquier intento de división, exhortando a las mujeres a preservar la paz nacional y a reconocer el esfuerzo colectivo que ha permitido la recuperación económica del país frente a las medidas coercitivas unilaterales.
«Mucho cuidado con la división de las fuerzas revolucionarias en el territorio. Mujeres, debemos tener claridad sobre el momento histórico que estamos viviendo; no se dejen confundir, incluso por quienes están en nuestras propias filas y no comprenden que es preferible sentarse con el adversario antes que terminar vigilando cementerios», señaló.
(Fin/Oriana Gámez).




