(Caracas, 31 de octubre de 2026. Prensa MinMujer).- En el marco del cierre del Mes Rosa, cerca de treinta mujeres sobrevivientes de cáncer y en proceso de tratamiento oncológico participaron en un emotivo retiro de ecosanación y constelaciones familiares en el Campamento La Milagrosa, ubicado en el sector El Cedrito del municipio Plaza, estado Miranda. La jornada, desarrollada en un entorno natural privilegiado con vista panorámica al Parque Nacional Waraira Repano, ofreció un espacio de contención y bienestar integral orientado por la terapeuta y especialista en constelaciones familiares Heólyda Rojas. Este encuentro fue instruido directamente por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez Gómez, y ejecutado con el apoyo del Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género.
Durante el encuentro, las participantes realizaron dinámicas de meditación, respiración e introspección sistémica diseñadas para revisar procesos personales y familiares, entender el origen emocional de sus dolencias y aplicar conductas que aporten equilibrio a la mente y al cuerpo. Esta iniciativa buscó brindar herramientas de transformación interna para afrontar los diagnósticos desde la conciencia, la aceptación y la resiliencia, promoviendo el autocuidado como pilar fundamental en la ruta de recuperación.
La facilitadora y terapeuta Heólyda Rojas destacó el impacto transformador de fusionar la mirada antropológica con las constelaciones familiares en el abordaje oncológico.
«Estoy muy contenta de haber participado en el cierre del Mes Rosa con estas mujeres maravillosas. Si las mujeres sanan, sana la familia y sana el planeta. Esta actividad busca ayudar a nuestras mujeres a mirar la enfermedad desde un lugar distinto, reconocer sus propias necesidades y abrazar sus procesos; una sanación que indiscutiblemente beneficia a todo su sistema familiar y a su entorno», enfatizó.
Las asistentes manifestaron su gratitud por la oportunidad de vivir una jornada de profunda conexión emocional, donde pudieron drenar vivencias complejas y sentirse renovadas. Marisol Mosqueada, integrante de la Fundación Amar y Sanar, expresó:
«Ha sido un día espectacular y diferente después de haber pasado un proceso tan difícil como es el cáncer. Hoy estamos disfrutando de la naturaleza y de estos espacios que nos hacen sentir vivas».
Por su parte, Mercedes Hidalgo, miembro de la misma organización, resaltó la importancia de estos espacios al afirmar que la jornada estuvo llena de energía y aprendizaje.
Por su parte, en representación del cuarto vértice de la Gran Misión Venezuela Mujer, Lilibeth Reyes subrayó el valor del amor propio y la prevención continua en la lucha contra la enfermedad.
«De aquí me llevo la importancia de aceptarnos, amarnos y tener autorrespeto para asumir este proceso, que en mi caso estoy comenzando por segunda vez. Exhorto a las mujeres a no esperar y a revisarse a tiempo. Agradezco este día y espero que este tipo de iniciativas se promuevan siempre para atender a las mujeres luchadoras que estamos en el territorio», señaló.
Finalmente, la jornada concluyó en un ambiente de sororidad y renovación espiritual donde las participantes reafirmaron su compromiso con la vida. Thaís Navas, asistente al retiro, manifestó irse «renovada y con mucho aprendizaje» tras experimentar por primera vez una dinámica de esta naturaleza. Con esta actividad de ecosanación se ratifica el compromiso institucional de continuar fortaleciendo programas de acompañamiento para proteger la salud integral y la dignidad de las mujeres venezolanas.
(Fin/Oriana Gámez).




